Friday, September 21, 2007

Grow Games


Comparto un juego que es parte de una serie. Me entretiene.
http://www.minijuegos.com/juegos/html/index.php?id=3491


Thursday, September 13, 2007

Violencia

Para muchos -me incluyo- los daños y molestias que causan grupos que se escudan en fechas históricas para mostrarse es una lástima. Es triste si pensamos que civiles e uniformados pasan a ser objetivo y víctimas de actos injustificables, pero no por ello incomprensibles.

Si antes se trató de diferencias políticas e ideológicas, donde era claro distinguir los grupos en disputa, donde podiamos evidenciar quienes actuaban bajo que reglamentos, panfletos y/o uniformes. Eso ya no es tan así. Hay cierto lugares comunes que perfectamente podrían posibilitar a homologar los actos, a compararlos. Los escenarios pueden ser los mismos, tales como barrios periféricos de comunas emblemáticas, calles específicas con barricadas incrustadas en la memoria histórica de los vecinos que colindan a ellas. Puede ser un componente, por qué no. El armamento de alto calibre pueden ser también restos de algún contrabando de los ochenta, habría que probarlo. Son posibilidades a priori, mas generales. Son posibles respuestas, pero me parece que las menos explicativas -como si hubiese una explicación.



Los elementos que hay detrás de tamaños actos también pueden ser vistos desde quienes están detrás y encapuchados. El lumpen causante de actos vandálicos tiene más elementos en común, que aspectos diferenciadores. Algo paradójico en una sociedad que se posiciona en una época histórica postmoderna. Y esto tiene que ver con las políticas públicas y sociales desarrolladas en nuestro país desde que se implementa el modelo económico en los 60, el ISI, y la posterior privatización en los 80. Lleva a una priorización hacia lo económico y el desarrollo, por ejemplo, de las fuerzas armadas, en desmedro de una real política habitacional. Y este es el encuentro con lo actual. Los lugares, las sociodemografía desde la que socializan e internalizan estos sujetos es similar a pesar de su distancia espacial. Son residentes en comunas periféricas y excluidas. Esto se traduce en que están obligados, porque son en su mayoria del quintíl más bajo, a estudiar en liceos de esas comunas. A tener que abandonar sus estudios a temprana edad. La gran masa no ha terminado la enseñanza básica completa y ha debido educarse en la calle. El llamado "efecto pares" genera en ellos una serie de disposiciones, de estructuras mentales similares en estos grupos. Contribuye a esto que las familias presentan estructuras desestructuradas, es decir, ni el padre ni la madre tienen algún rol claro que sea percibible por los jóvenes. Si antes el padre era el encargado de la economía familiar y del sustento económico, ahora lo es la madre y estas figuras que permiten tener referencias e incorporar ciertos hábitos ya no están más. Si antes había una preocupación por la figura del orden moral o ético, con una presencia importante de la iglesia católica en sectores como La Bandera o La Pincoya, ahora el protagonismo lo tienen sectores ligados al tráfico de drogas. Claro, sucede que para muchos de estos jóvenes, que tiene padres jóvenes drogadictos o familiares en tal situación, las oportunidades que representa el delinquir como lo hace la mayoría es una opción desde hace tiempo validada. Es la escuela que da el criarse en las calles, donde los tutores o mentores no son profesores y los apoderados saben cómo acuchillar para sólo "asustar" o cómo dar una estocada mortal. Lo saben y lo aprenden. Saben quiénes pueden entrar a una propiedad y a hacer qué cosas. Y eso es el preocupante, porque a la escuela que asisten los perfecciona en el espacio de la delincuencia y va validando esos tipos de delitos.

Sin embargo, se trata de una masa importante de jóvenes que actúan influenciados por líderes muy próximos al mundo de la drogra. Es decir, está presente en su actuar el condicionamiento que tiene en cualquier persona el ser consumidor de drogas que estimulan y afectan al organismo. Por tanto, la racionalidad aparente e inherente que cualquier sujeto debería aplicar, aquí está ausente. No se los ha criado bajo las premisas racionales de instituciones fundamentales como la escuela o la familia. Eso ya no está y es un vacío. Tan fuerte que impone a la voluntad propia actos involuntarios, obliga, direcciona y ejecuta. Sin una fuente clara o una idea de base. Es un acto racional para este grupo específico. Acto que daña.

Me gustaría que me diera lo mismo que pasen estas cosas. Porque son menores, porque no pasan todos los días, porque no me tocan, porque tienen que pasar, porque es inevitable. Pero el por qué a mi me toca, yo soy parte de esta construcción. A mi me ha tocado vivir este momento en la historia de mi país. Hay muchas cosas que se dejan pasar, pero esto es grave porque se le ha dejado pasar más de 30 años y poco se ha hecho. Hay medidas, hay implementaciones, hay gestión, pero ¿orientada a qué? A mejorar la situación, a potenciar barrios marginales, a crear una conciencia ciudadana, la bendita participación de la que los partidos políticos hacen propaganda, cuando sus adeptos y militantes son cada día menos. Son paradojas estructurales que llevan a este tipo de crísis cívica o social, da igual la distición semántica. Lo da porque lo cívico y lo social para estos actores es lo mismo en su propio medio de sociabilización, bajo sus parámetros y regalos, bajo sus códigos, da exactamente lo mismo. Y por eso creo que es momento, y bien lo saben ideólogos de sectores estratégicos del pensamiento de nuestro país (chile21 u expransiva), del tercer sector. De nosotros, los jóvenes que hacen voluntariado o que simplemente dejaron de creer en las premisas vencidas de la política o el aparatado estatal, de la burocracia estamental. Estos movimientos nos llaman a ser originales y crear formas de integrarnos a estos sectores. A dejar de actuar como ya se ha hecho desde tanto tiempo. A una ¿acción conjunta?